
Compañeras y compañeros del MIR
Compañeras y compañeros
Conmemoramos nuestro 38 aniversario cuando se cumplen los 30 años del golpe de Estado que derrocara al Presidente constitucional de Chile Salvador Allende. Vayan entonces nuestras primeras palabras para homenajear al más grande de los Presidentes que haya tenido nuestro país y al mismo tiempo homenajear a todos las compañeras y compañeros caídos a lo largo de la lucha antidictatorial en especial a quien fuera nuestro Secretario General Miguel Enríquez
En estas fechas, los medios de comunicación masivos se están llenando de reportajes y entrevistas de todo tipo y a todo tipo de personajes. Sin duda, esto ira creciendo mientras más se acerque la fecha del 11 de Septiembre, para después caer casi abruptamente.
Después solo quedará lo real, lo que existe de verdad, Quedará el acuerdo amplio de la burguesía y sus servidores en torno al neoliberalismo y de otra parte quedará la continuidad del proceso histórico trunco el 73 expresado en la continuidad de la resistencia al neoliberalismo, la que no puede terminar sino hasta la derrota definitiva del neoliberalismo en Chile y el Continente.
En estos días, antiguos izquierdistas, hacen dramáticos mea culpa y prácticamente piden perdón por el gobierno de Salvador Allende. No son inocentes mea culpa las de Guastavino, ni son inocentes los intentos de culpabilizar a la izquierda revolucionaria de parte de Aylwin y menos inocentes son las declaraciones de Jarpa, sobre todo cuando los antecedentes emanados del propio imperialismo demuestran que la conspiración antipopular se inició incluso antes que el Presidente Allende llegara al Gobierno.
Estas personas y actitudes políticas. Todas ellas hermanadas ahora en el neoliberalismo no pretenden otra cosa que esconder la actitud cómplice de la DC y la Derecha con el Imperialismo y el golpismo de esos años y la traición a los intereses populares de ciertos izquierdistas más recientemente.
El 11 de Septiembre de 1973, marcará a fuego a nuestra sociedad, porque a diferencia de otros graves momentos de nuestra historia, esta fecha expresa el punto más alto de la confrontación de clases en Chile, el grado más alto en organización y movilización que los trabajadores y pueblos de nuestro país hayan logrado en la construcción de un proyecto de sociedad propio. Esto es lo que se pretende esconder para que desaparezca de las conciencias populares.
El “nunca más” que pretenden las clases dominantes en Chile es el que nunca más los trabajadores aspiren a dirigir los destinos de la sociedad, el que nunca más los trabajadores pretendan romper las cadenas y conquistar la libertad y la democracia para todos.
El MIR quiere en este aniversario reivindicar con fuerza el absoluto y legitimo derecho que tienen los trabajadores y pueblos de nuestro país y el mundo a tener un proyecto de sociedad en el que los propios generadores de las riquezas sean los principales actores, pues solo de esa manera puede la humanidad entrar en la historia. Porque sólo los trabajadores y pueblos pueden garantizar una sociedad verdaderamente democrática. Nadie podrá impedir eternamente ni con la fuerza de las armas que la humanidad entre en la historia conducida por los trabajadores.
En estos días de grandes reportajes, es una responsabilidad hacer evidente a los ojos de nuestra sociedad la gran contradicción que se presenta en estos treinta años. En los años 70-73 el Presidente Allende militante socialista impulsaba con fuerza la defensa de la soberanía popular y nacional e incluso combatía defendiéndola del Imperialismo norteamericano y las clases dominantes nacionales y ahora otro Presidente también militante socialista Ricardo Lagos de manera vergonzosa y ocultando la verdad ha firmado la entrega de lo que quedaba de independencia a los intereses Imperialistas con la firma del Tratado de Libre Comercio que no es sino la antesala de la anexión de todo el continente a los EEUU. Que gran contradicción histórica entre la dignidad del Presidente Allende y la vergüenza de Ricardo Lagos.
Este vergonzoso tratado, falsamente llamado de libre comercio es lo que finalmente esta ordenando la economía, la política, la sociedad y en definitiva el curso actual y futuro de nuestras vidas. Lamentablemente la gran mayoría de la sociedad de Chile es ignorante del enorme peligro que está ya sobre nuestras cabezas, esperando que el Congreso apruebe su firma para caer sobre las esperanzas y sueños de bienestar que aquí se construyen sin conocimientos de los peligros que les acechan.
El MIR en este tema quiere ser muy claro y sincero, esta falta de información e indefensión frente al peligro que trae tras de sí la firma del TLC-ALCA no es sólo responsabilidad de la maldad neoliberal sino que también hay una cuota de responsabilidad de la propia izquierda chilena, que no ha sabido aún encontrar los caminos para hacer conciencia, organizar y movilizar dando dirección política en las actuales circunstancias.
Desde el inicio de la resistencia a la dictadura han sido muy pocos y cortos los momentos en que la izquierda ha buscado caminos de alianzas y cuando estos avanzaron construyendo una proyección de más largo aliento las fuerzas políticas de la burguesía se las ingeniaron para dividirnos por la vía de la cooptación.
¿Que impide que la izquierda no pueda después de pasar tan trágicos momentos como la tortura, las desapariciones, ejecuciones, exilio y cárcel que nos han afectado a todos y en que las graves violaciones a los ddhh no han hecho diferencia respecto de que militancia tenían para ser cometidas?
¿ Que impide que no podamos presentar un solo bloque contra la anexión a los EEUU?
¿Que impide que no podamos exigir mejores condiciones de vida y de trabajo, el término de la constitución dictatorial y el cambio del modelo económico, conjuntamente ¿
¿Que impide que no podamos exigir con la mayor de las fuerzas verdad y justicia?
¿ Que impide, en general que la izquierda no pueda pagar su deuda con los trabajadores y pueblos de Chile que junto a todos nosotros participaron en la búsqueda del Socialismo para nuestro país o que creyeron que derrocaríamos a la dictadura, construyendo con ellos ahora un camino victorioso?
Actúan en contra del sentimiento unitario existente en el campo popular añejas concepciones ya desechadas por la propia historia del capitalismo que pretende que en nuestro país existe algún sector burgués democrático que pueda oponerse consecuentemente al Imperialismo. Esta idea equivocada hace que en sectores de la izquierda haya una tendencia a abrirse hacia la derecha cuando se habla de ampliar las alianzas terminando siempre siendo fuerza de maniobra en las disputas interburguesas. De esta equivocada visión se desprende una estrategia que ha demostrado a lo largo de los años de los gobiernos concertacionistas su rotundo fracaso y es aquella que cree que apoyando a los sectores menos reaccionarios podremos derrotar a los más reaccionarios y abrir así los espacios para avanzar. Como si la Derecha y la Concertación no estuvieran todos hermanados en el neoliberalismo.
Para nosotros no existe el neoliberalismo progresista o el neoliberalismo de izquierda pues el propio modelo no lo permite, distinto es que existan personas aisladas respetables por cierto pero que poco o ningún peso tienen en las decisiones reales.
Toma forma también esta equivocada visión, en aquellos sectores que esperan el quiebre de la Concertación a la espera de que sectores socialistas vuelvan al cauce histórico. Análisis basados solo en espejismos pues ni Lagos es Allende ni el Partido Socialista actual es el Partido Socialista de Allende y mientras así actúan limitan las posibilidades de avanzar con la izquierda realmente existente.
Impiden también el avance real de la izquierda, quienes creen que todo lo preexistente no es válido. Como si con ello estuvieran haciendo un aporte teórico y político al campo popular sin tomar en consideración que tal actitud no es ni más ni menos que la reiteración histórica de un error izquierdista que cree que con el nacimiento de cualquiera organización recién comienza la lucha.
También atenta contra las alianzas de la izquierda en su conjunto las operaciones de inteligencia de las fuerzas del neoliberalismo, que encontrando un gran caldo de cultivo entre la dispersión ideológica política y orgánica resultante de los reveses sufridos en la lucha contra la dictadura, tiende a impedir que surja una fuerza clasista que sea capaz de intervenir en la política nacional con proyecto y fuerza propia.
Estas operaciones se afirman en problemas reales de la izquierda, se visten muchas veces de ropajes izquierdistas y seudorevolucionarios y para desarmar y mantener la atomización, siembran la cizaña y desprestigian a las direcciones políticas que consecuentemente han mantenido las posiciones clasistas frente al modelo.
Múltiples son los factores que atentan contra la unidad de la izquierda sin
embargo la dimensión de las tareas que existen por delante son de tal magnitud que nadie por si solo puede pretender enfrentarlas. Nosotros creemos que la izquierda no está hoy más fuerte que al principio de los gobiernos concertacionistas, estamos más débiles, tenemos menos fuerza pero no menos razón sin embargo la sociedad chilena no nos ve como una posibilidad cierta y segura para democratizar el país o para defender con la fuerza necesaria sus intereses.
Hay desconcierto y desesperanza en los trabajadores, el engaño al que han sido sometidos ya más de una vez hace que se enraíce cada vez más el conformismo y el derrotismo. La alegría nunca llegó y el crecimiento con equidad no existe
¿Hacia donde mirar entonces, desde donde puede surgir una voz de esperanza real?
He aquí entonces la responsabilidad de la izquierda. No existe un futuro digno para todos ni con la Derecha ni con la Concertación.
Desde hace poco más de un año, el MIR conjuntamente con los compañeros del PC (AP), del PAS y de la Identidad Rodriguista tomamos la decisión de asumir responsablemente iniciar el camino de la alianza más allá de la acción común. Y construimos el Frente Unidos Venceremos que con el poco tiempo transcurrido nos permite asegurar que es posible construir alianzas aún en medio de las dificultades y que la clave está en tener la decisión política de avanzar.
Nuestro partido valora altamente los avances logrados en poco tiempo y estamos conscientes que aún estamos lejos de las necesidades pero es nuestra decisión avanzar para resolverlas. Valoramos también que hace poco tiempo se incorporara a Unidos Venceremos los compañeros del MPMR.
Estamos de manera colectiva avanzando y reconstruyendo las confianzas. De esa manera los revolucionarios estamos asumiendo las responsabilidades que tenemos en nuestro país y en el plano latinoamericano. Este es un ejemplo para avanzar y muchas pruebas tendrá que enfrentar pues mientras más se fortalezca más obstáculos se le pondrán en el camino. Este modelo no puede existir con democracia y menos con fuerzas políticas que pretenden construir proyectos esencialmente democráticos para el conjunto de la sociedad. Desde Unidos Venceremos estamos conscientes que debemos buscar alianzas políticas y sociales cada vez más amplias en la lucha contra el modelo pero siempre que estas permitan en primer lugar que avancen y se fortalezcan las posiciones clasistas.
Para el MIR es una tarea de primer orden aportar a la construcción de un gran movimiento político y social para lucha contra el neoliberalismo en Chile y el Continente. Aspiramos a la generación de una internacional latinoamericana que potencie los procesos de resistencia contra el Imperialismo que se desarrollan a lo largo y ancho del Continente
Para el MIR es una tarea del período que la izquierda se constituya en una oposición política al modelo y sus gobiernos, disputándole cada espacio a la derecha y la concertación.
Nuestro partido a lo largo de todos los años de los gobiernos concertacionistas ha enfrentado intentos por desarticularlo o al menos inmovilizarlo los que hemos sabido enfrentar sin apartarnos un ápice de la línea definida democráticamente. Ni la mentira ni el desprestigio han podido minar nuestro convencimiento de la justeza del camino definido. Hemos seguido construyendo y avanzando en la actualización del pensamiento revolucionario hemos concluido recientemente nuestro Sexto congreso con resoluciones que aportan teoría y política al campo popular hemos aprendido a defendernos y a actuar como un solo bloque cuando es necesario y la defensa del MIR así lo exige. Fuimos formados en el combate armado y no armado, fuimos formados en el ejemplo del Che y Miguel, somos revolucionarios dignos y por eso tenemos nuestra frente alta nuestra cabeza erguida con dignidad porque no nos vendemos, por eso nos sentimos hermanados con la revolución cubana, su pueblo y su comandante, por eso somos solidarios con el Presidente Cháves y el pueblo Bolivariano por eso, reivindicamos el internacionalismo proletario y hacemos nuestras las banderas de los pueblos que luchan por su libertad en América y el mundo. Por eso formamos a nuestros jóvenes en ese espíritu y ellos nos forman a nosotros en el mismo sentido.
Los que murieron luchando por el Socialismo no han muerto en vano aquí estamos nosotros asumiendo nuestra propia responsabilidad de continuar la historia junto a otros revolucionarios. Miguel puede estar seguro que con su nombre se forman jóvenes revolucionarios que le hacen honor y que son nuestro orgullo y la certeza de futuro.
Nuestro partido posee su dignidad y consecuencia como un capital político de incalculable valor y contra el se estrellarán siempre desde los más pequeños hasta los más grandes y complejos intentos por destruirlo. No lo logró ni la dictadura con la muerte ni la concertación con el dinero nuestros valores están en nuestra vida son parte de ella no hacemos nuestras tareas con el falso predicamento de la vocación de servicio de la burguesía lo hacemos también por nosotros mismos no venimos desde fuera del pueblo somos parte de él. Nosotros no posamos de revolucionarios ni buscamos estereotipos desde fuera nos esforzamos en encontrar en nuestras propias raíces las claves que permitirán hacer del proceso chileno un aporte original al gran proceso que deben vivir los pueblos de nuestro continente por lograr la definitiva independencia.
En este 38 aniversario reiteramos que nuestro partido hará una y mil veces los esfuerzos que sean necesarios para que avancemos en la unidad de la izquierda. La democracia, la libertad y el Socialismo en el continente dependen en gran medida de la alianza de las fuerzas políticas de los trabajadores y pueblos de América.
LA LUCHA CONTINÚA
